Tres datos y ves el orden de magnitud. No es la cotización. Esa te llega en PDF el mismo día con el número final, y ese número ya no cambia.
Con la rúbrica en mano el número puede bajar: si el trabajo resulta más simple de lo previsto, cotizamos menos. Nunca al contrario sin avisarte por escrito.
Sin la rúbrica no sabemos qué evalúan. Te damos el orden de magnitud y cerramos el número cuando vemos el documento.
Concentrar el trabajo en pocos días cuesta más y deja menos margen para las correcciones de tu director.
Con tu carrera y la fecha ya podemos darte un número. La rúbrica solo lo afina.